Santa Catarina: Tierra de Oportunidades


Santa Catarina es una tierra bendecida, llena de virtudes y con gran potencial. Tierra donde la belleza de los paisajes es el escenario perfecto para el progreso de una gente educada y trabajadora, resultado de la fascinante mezcla de pueblos de todas las partes del mundo que se encontraron en este pequeño paraíso al Sur de Brasil. Hacer de Santa Catarina un lugar aún mejor para vivir es un gran reto para cualquier gobernante.

El éxito de Santa Catarina como un Estado que ofrece buenas oportunidades de trabajo y excelente calidad de vida puede ser explicado en gran parte por el desarrollo descentralizado, con fuerte influencia de la herencia cultural de los inmigrantes europeos y énfasis en la ética del trabajo. La valorización de las vocaciones regionales produjo un crecimiento equilibrado, en el que cada región desempeña un papel cultural y económico relevante. En vez de metrópolis repletas de problemas causados por la superpoblación, Santa Catarina cuenta con la fuerza de las ciudades medianas – ninguna supera los 500 mil habitantes.

Tal característica contribuyó al surgimiento de empresas con presencia relevante en el mercado nacional e internacional. Los productos catarinenses son exportados hacia 190 países. La región Norte del Estado es reconocida por ser el polo metal-mecánico y por la fabricación de muebles, mientras en el Valle del Itajaí se destacan la industria textil y la producción de cristales. En el Sur, sobresalen las cerámicas y la industria carbonífera. En el Oeste, el fuerte es la agroindustria, mientras el Altiplano Serrano explota la ganadería y la industria maderera. El polo tecnológico de Santa Catarina alberga 1,6 mil empresas, que facturan más de R$ 1 mil millones por año y emplean 16,8 mil trabajadores. Los sectores de agronegocio, comercio y servicios son grandes generadores de empleo y de ingresos en todas las regiones catarinenses.

Santa Catarina tiene una localización privilegiada en el Mercosur, a medio camino entre los dos mayores polos industriales del continente, São Paulo y Buenos Aires, y a menos de dos horas de vuelo de las capitales de los países vecinos. Todas las regiones tienen carreteras asfaltadas y en buen estado de conservación. Sus tres puertos (Itajaí, São Francisco do Sul e Imbituba) son los más bien equipados del País para la salida de exportaciones. Durante las tres últimas décadas, la economía del Estado se triplicó. Los indicadores de educación, salud, expectativa de vida y distribución de ingresos, entre otros, son superiores al promedio nacional.

El flujo turístico en el Estado sobrepasa los ocho millones de personas por año, más que el total de su población. Durante el verano, los 560 km de litoral ofrecen una variedad de más de 500 playas. Durante el invierno, la nieve y el turismo rural en el Altiplano Serrano atrae a turistas de todos los rincones. Ser más reconocido por el resto del mundo es un reto que el Estado ha enfrentado con éxito. Lo más difícil es traer al visitante por primera vez. Volver a Santa Catarina es casi inevitable, tan grande es la pasión que despierta.

Reforzamos el concepto de descentralización, razón primordial del desarrollo catarinense, con la creación de 36 Secretarías de Desarrollo Regional instaladas en las ciudades-polo de cada microrregión. Realizamos nuestra parte buscando de forma permanente un gobierno ágil y abierto, que da voz a cada ciudad, valoriza la autonomía y las peculiaridades de las diferentes regiones y lleva sus obras a todos los rincones del Estado. Un gobierno que está a la altura de esta tierra y de su pueblo.